sábado, 2 de agosto de 2008

LA LUZ DE TUS PUPILAS




Y cerró en tarde de aguacero sus manos,
más cuando divisaba el alba llegó la muerte de sus sueños,
no era el fin,
solo era el oscuro silencio de su adiós en sus pupilas.

1 comentario:

juanca dijo...

me vacilan tus poemas