Estás en mi recuerdo y en cada sonrisa mía,
estás en cada rosa y en cada melodía,
estás a mi lado, aquí en mi corazón.
Mi voz será escuchada
y tu nombre en el cielo será mi luz,
mis cartas serán leídas y sabrán que eres tú,
no habrá más dicha,
no habrá más ternura,
no habrá más mirada amorosa,
no habrá mujer más buena,
a cambio de todo solamente estarás tú,
magníficamente, en mayúscula,
tu cruel y bendito nombre.
Mis ojos serán vistos y mi nombre en el cielo
serán los motivos para que te sientas orgullosa,
aquel orgullo que nunca te dí,
aquel orgullo que nunca te ofrecí,
lloraré mucho tal vez,
o simplemente mis ojos brillarán,
pero sí mi corazón y mi alma sufrirán,
y cuando llegue el día en que esté ahí,
cuando llegue ese día,
lloraré mucho tal vez, pero tú orgullosa de mí estarás.
Mis cartas serán leídas y sabrán que eres tú,
magnífica, espléndida,
radiante como el Sol, simplemente tú.
Estás en mi corazón, aquí a mi lado,
estás en mi recuerdo, en cada sonrisa mía,
en cada rosa, en cada melodía.
TERMINADO DE ESCRIBIR EL
14 DE OCTUBRE DEL 2005
ORIGINAL ARCHIVADO
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